Los sabores de la vida

jueves 26 de julio de 2007

MOBILIS IN MOBILI

Hoy un buen amigo se marcha de la empresa en la que hemos estado trabajando desde hace más de dos años a emprender otra aventura. Los dos empezamos y nos fuimos forjando juntos en el mundo laboral.

Compañeros de sabores y sinsabores, creo que cada uno de nosotros marcó al otro. Le echaré de menos.

Pero así es la vida: ¡Movimiento dentro de un elemento móvil!

En cuanto al servicio de mesa, era elegante y de un gusto perfecto. Cada utensilio, cuchara, tenedor, cuchillo y plato, llevaba una letra rodeada de una divisa, cuyo facsímil exacto helo aquí:



¡Móvil en el elemento móvil! Esta divisa se aplicaba con exactitud a este aparato submarino, a condición de traducir la preposición in por en y no por sobre. La letra N era sin duda la inicial del nombre del enigmático personaje al mando del submarino.

En la edición francesa de 1871 de la novela de Jules Gabriel Verne "Veinte mil leguas de viaje submarino" aparece "MOBILIS IN MOBILE" (tal y como cito arriba) lo cual es incorrecto. En la edición de 1880 aparece la inscripción corregida "MOBILIS IN MOBILI", pero el error inicial se ha propagado de tal manera que hay más ediciones que contienen el error que ediciones corregidas a lo largo de todo el mundo (las dos que tengo en casa contienen el error, al igual que la que hay en la Wikisource española a fecha de hoy).

La pregunta sobre la ortografía se la hicieron Julio Verne y su editor Jules Hetzel cuando preparaban "La isla misteriosa", en 1875. El editor Hetzel le escribió una carta con la pregunta a un conocido suyo, el arqueólogo Jules Quicherat (1814-1882), hermano del latinista Louis-Marie Quicherat (1799-1884). Obtuvo la siguiente respuesta el 6 de Mayo de 1875:

Mi querido Hetzel, el señor Verne está equivocado y usted está en lo cierto. Los adjetivos en bilis no es de los que admiten la doble terminación con el ablativo. Este solo tiene una de ellas: aquella en I. No somos solo usted y yo quienes decimos esto: lo dicen aquellos que pasan su vida dedicada al latín, y mi hermano al cual le pedí opinión al respecto. Todo suyo, J. Quicherat(BnF, NAF 16985, f° 206).

Al empezar a escribir esta entrada no me sonaba bien la terminación en E y vi que ambas se usaban en la red. Así me decidí a indagar más sobre cuál era la correcta hasta que encontré estos dos textos, en los que me he basado y traducido fragmentos:


Retrato de Julio Verne por Félix Nadar

1 comentarios:

Antonio dijo...

Aunque pueda parecer mentira, echo de menos algunos de los sinsabores. Sobre todo por poder compartirlos con los compañeros de penas y fatigas.
Movimiento en el movimiento... esto no para de ir hacia delante aunque quiera detener el tiempo de vez en cuando.